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El trazo. Teoría de la Escritura por Gerrit Noordzij


Gerrit Noordzij,
El trazo. Teoría de la Escritura
Campgrafic.com

Por victorpalau
El enésimo libro de la editorial especializada en libros tipográficos acaba de salir a la calle. No vamos a decir que es un libro excelente, ya que todos lo son, pero este si es especialmente interesante para todos aquellos que quieran profundizar en el mundo de la caligrafía, lettering o cualquier expresión tipográfica manual.
El trazo constituye la exposición más concisa y contundente realizada por Gerrit Noordzij acerca de su teoría sobre la escritura. Publicada en holandés en 1985, esta obra se presenta ahora por primera vez en lengua española. El libro expone una teoría genuina sobre toda la escritura, cualquiera que sea el utensilio utilizado para su realización.

Noordzij parte de los conceptos básicos del espacio existene entre las letras y dentro de ellasy, procediendo por etapas, ofrece una explicación completa sobre cómo pueden formarse los trazos de las escritura, así como un análisis de las cualidaes de las letras. Por el camino hace también reflexiones históricas y culturales, junto a observaciones de tipo metodológico.

La teoría de Noordzij sirve para estrechar la brecha que la invención de la imprenta fue abriendo entre letras manuscritas y letras tipográficas. Nos muestra la cualidad “caligráfica” que subyace en todas las letras, indpendientemente de la tecnología empleada en su ejecución. En virtud de la fuerza de su teoría, El trazo posee implicaciones prácticas que transcienden cualquier aproximación didáctica de los manuales de uso.
Para los que no conozcan a Gerrit Noordzij es uno de los grandes diseñadores gráficos holandeses y escritores en el sentido amplio del término.

También ha abierto nuevos caminos como profesor de la Real Academia de las Artes de la Haya, donde dirigió el curso de diseño de letras entre 1970 y 1990. Entre sus alumnos figuran algunos de los más destacados diseñadores gráficos y tipográficos holandeses. Com ensayista y escritor, sus libros incluyen el boletín Letterletter (reeditado en forma de libro en 2000) y De handen van de zeven zusters (2000). Como siempre, im-pres-cin-di-ble en cualquier biblioteca de diseñador que se precie de serlo.

¿Qué ocurre mientras lees?


Gerard Unger
¿Qué ocurre mientras lees? Tipografía y legibilidad Valencia: Campgrafic Edición, 2009, 226 págs. 23€

«A menudo se han agitado los cuarteles gráficos y se han ametrallado la legibilidad y las convenciones». Esta aparente contradicción subyace en cada una de las páginas de este libro que surge como una explicación certera de cómo y por qué se lee. Unger ha optado por la claridad explicativa más que por la teoría. Ha preferido el ejemplo evidente a la abigarrada conceptualización propia de ciertos escaparates científicos. El lector debe acercarse a las páginas precedentes sin ideas preconcebidas; más bien con el deseo de encontrar explicaciones plausibles al proceso que a diario realiza sin apercibirse de lo que está haciendo, cómo lo está haciendo y por qué lo está haciendo. Recoge el autor muchas de las preguntas que neurólogos, tipógrafos y editores llevan años planteándose y resolviendo de modo individual. No es ésta una respuesta más. Pero que nadie piense en un libro sobre lingüística cognitiva. Nada más lejos de la realidad. Unger recurre a ella -cuando la necesita-, a la metáfora -los cumulonimbos-, a la magia -dice que se «puede leer sin ver»- para explicar el proceso científico; a la ciencia para expresar la distribución de funciones en el cerebro… una tras otra va aquilatando la lecturabilidad y la legibilidad de la letra que es a la postre el espacio sobre el que erige su propuesta. El lector, hoy amenazado por mil crisis, entre ellas la del libro o la lectura, encontrará en estas páginas muchas y nuevas razones para continuar leyendo y disfrutando de la lectura… en letra, por qué no, en imágenes.

Sergio Ramírez | Sardiez Fonts

Sergio Ramírez es estudiante de diseño industrial, se dedica al diseño tipográfico de forma independiente desde hace 6 años en Medellín, Colombia. Tuve la suerte de conocerlo personalmente en TL2008 Bogotá, evento organizado por ADGCO y apoyado por academias de DG bogotanas. TL2008 seleccionó su tipografía Sister para su muestra dentro de la categoría títulos. Manuel Corradine afirma que la “www” de sister es única en su género.

Su típografía Sra Stencil fué mencionada en el “Myfonts / In Your Face #22″.
¿Sra Stencil podría ser útil a alguien que necesite un look Graffiti (spray+pared)?

SR: Después de crear varios alfabetos surge Sra Stencil como un trabajo al cual le vi la viabilidad para llegar a convertir en fuente. Se caracteriza por ser una letra femenina y recatada, características que se oponen a la naturaleza de la mayoría de los stenciles. Resumiendo el proceso partió de un juego de formas geométricas y luego se fue afinando a través de diferentes parámetros que se van haciendo más exigentes para así mejorar la calidad y finalmente ser convertida en fuente.

Me costaría creer que Sra Stencil por su personalidad fuese útil para dar una apariencia graffiti, sin embargo creo que una de las fortalezas del diseño es la capacidad de redireccionar el concepto de las cosas, el encargado de determinar y juzgar la utilidad será quien la use de acuerdo al fin buscado.

Cuéntenos un poco sobre el desarrollo de Sra. Stencil y Sister.

SR: Ambas tienen en común un inicio basado en la geometría, las curvas eran construidas a partir de cuadrantes de elipses que a su vez estaban inscritas dentro de una cuadrícula (con la cual sigo casado para trabajar). Al ver que tanta rigidez lo único que arrojaba como resultado era curvas con una apariencia aporreada, comencé a alterarlas ligeramente y eliminar algunos nodos para conseguir una forma más natural.

En el caso de Sra. Stencil el enfoque es orgánico y ornamentado, sin dejar totalmente de lado la regulación de la geometría se hace menos estricto su cumplimiento para darle más limpieza a las formas.

Sister se basó en el mismo modelo de construcción cuadrícula con elipse pero fue una propuesta un poco más juguetona, después se fue formalizando poco a poco hasta que ahora las curvas son hechas con la idea de “ocultar los nodos” para conseguir una fluidez agradable (pienso que una curva con buena fluidez no debe poner en evidencia la posición de los nodos), otro componente para lograr la suavidad buscada es que hay un entendimiento de que el diseño de la contraforma es importante pues congenia con la forma.

¿Qué mueve su interés por el diseño de tipografías?

SR: La tipografía es un tema que me apasiona en parte por las múltiples posibilidades que permite su creación y su aplicación, disfruto mucho creando mis alfabetos como ejercicio creativo, algo que me gusta mucho es que permite jugar y experimentar, pero dentro de unos límites.

¿Cómo fueron sus inicios?

Como antecedentes siempre tuve interés por la escritura, pintaba alfabetos con pinceles desde que estaba en clases de pintura y lo mismo hacía en el colegio pero con lapiceros y usando la cuadrícula de los cuadernos como guía. Un día quise recrear digitalmente un alfabeto a partir de unos afiches con propaganda de la URSS;

luego quise hacer una copia de una fuente que me gusta mucho (obviamente nunca la distribuí ni comercialicé) y después hice fuentes para pantalla… sin darme cuenta ya estaba empapado.

¿Siente que los años lo han llevado por un proceso de auto-aprendizaje?

SR: Sí, cuando miro mis trabajos anteriores y detecto sus fallas puedo confirmar eso, veo lo que he avanzado, es un camino de construcción y remodelación de paradigmas. La mayor parte del tiempo me ha tocado ser mi propio profesor evaluándome y exigiéndome.

Aprender por mi cuenta tiene la desventaja de que no estoy absolutamente seguro a la hora de tomar decisiones certeras durante el diseño, pero la ventaja es que me permite desarrollar mi propio criterio y mantengo mi mente abierta lo cual, en conjunto con la inseguridad, me impide casarme con la primera propuesta que hago, siempre me presiono para proponer más de una solución así sea con variaciones mínimas.

Por otra parte sería injusto olvidar que he conseguido mucho a través de otros recursos como diseñadores gráficos, internet y libros lo cual me ha ayudado muchísimo a nutrir mi conocimiento.

Tengo entendido que usted tiene alrededor de 8 familias tipográficas ¿Podría relatarnos que características tienen?

SR: Podría ser más, algunas han sido traicionadas por mi memoria o por la tecnología. Más que familias muchos trabajos son simplemente alfabetos, algunos incompletos, que diseñé y se quedaron en el concepto, no continué desarrollando por no verles viabilidad o suficiente potencial, sin embargo creo que cada uno de ellos con sus características propias me ayudó a aprender cosas diferentes.

Soyuz está inspirada en un cartel propagandista de la URSS que vi una vez y me gustó mucho cómo la forma de las letras se simplificaba.

Mucha de mi inspiración viene de las tipografías de estos carteles y creo que por eso incluyo mucho el cirílico en los juegos de caracteres de todos los trabajos.

Perekrivat es una fuente modular construida con curvas de 90 y 180 grados, se caracteriza mucho por la rigidez de su estructura, este trabajo evidencia mucho cómo era mi pensamiento antes y sobretodo la dependencia de la cuadrícula, elemento presente en todos mis trabajos.

Alfa Flama usa como terminaciones del alfabeto una abstracción de la forma de la flama para aplicarlas a varios alfabetos, lo cual se posibilitó gracias a su desarrollo modular,

el resultado tiene sus elementos interesantes así como muchas cosas para corregir, este trabajo lo retomé hace poco, está en evolución y ha cambiado mucho para volverse menos modular.

Almávica es una serif cuyas curvas se construían a partir de cuadrantes de elipses, a veces círculos perfectos, es un desarrollo muy básico, evidencia de ello es que no tiene los ajustes ópticos necesarios, el aprendizaje con esta fuente es que ese apegó exagerado a las medidas exactas no termina arrojando resultados positivos.

En medio de todo hay unos trabajos que se han quedado sin nombre siquiera, son derivaciones de trabajos anteriores, pero igual quedaron inconclusos. Entre ellos uno que utiliza los mismos remates de Alfa Flama pero en un estilo gótico más ornamentado.

A partir de Sra. Stencil empiezo a hacer las tipografías “producibles”, esta se caracteriza por ser muy femenina y recatada con un aspecto orgánico complementado con ornamentación, quise incluir además un juego de ornamentos modulares que permiten varias configuraciones entre ellos para aumentar las posibilidades de la fuente.

Sister, la cual ha sufrido varios cambios, busca transmitir amabilidad a través de terminaciones redondeadas y curvas con mucha fluidez construidas con el principio que mencioné de “ocultar los nodos”. Ahora me encuentro trabajando en una versión redonda para tener una familia completa.

Viene en camino Trocha que se caracteriza por ser ornamentada y dramática con un sabor muy popular, el movimiento de las curvas es agresivo tratando de buscar soluciones impredecibles a la forma de las letras.

¿Cómo es la lógica de diseño que caracteriza a su fundición tipográfica?

SR: Yo me inclino más hacia la inspiración, lo cual supongo que es válido en diseño tipográfico. El proceso que hago como diseñador lo comparo con el de un detective que trata de reconstruir una historia, se parte de unas pocas letras que hacen las veces de pistas pues su función es aportar los datos más veraces de la historia, es decir que son los caracteres cuyos rasgos determinan más fuertemente la coherencia con el resto del juego de caracteres, estos caracteres por lo general surgen a partir de una exploración formal, su aparición puede ser accidental o planeada, no siempre empiezo determinando una función, entonces no se establece un norte que marque el camino a seguir.

A partir de esas pistas, que por su carácter determinativo no necesariamente son inalterables, empiezo a formular hipótesis (otras letras) que se van reevaluando o cambiando a medida que ahondo más en el diseño, la importancia de componer palabras en medio del proceso es que las letras al correlacionarse empiezan a delatarse incoherencias mutuamente y es ahí cuando hay que tomar decisiones, analizar fríamente para saber a cuál “creerle” su versión y así resolver las inconsistencias, trato de profundizar mucho en los detalles y me ayudo mucho de la cuadrícula para tener todo medido, es esta la forma como trato de acercarme lo más que puedo a esa “verdad”.

Al final hay una realidad construida por medio de la interpretación, lo mismo pasa en el diseño de tipografía, he descifrado un alfabeto pero no sé si las soluciones propuestas son las óptimas, podría pasar el resto de mi vida haciendo correcciones buscando el diseño perfecto como quien persigue la verdad absoluta sobre la historia, pero es una tarea de nunca terminar, creo que es por eso que dicen que el diseño de una tipografía nunca se termina sino que se abandona.

¿Cuándo podremos comprar sus nuevas fuentes?

SR: Es una pregunta muy difícil, trataré de tener varias listas para antes de que termine este año.

¿Cómo coordina su tiempo para equilibrar ambas actividades y su vida no académica?

SR: Al diseño industrial le dedico la mayoría del tiempo, a la tipografía le gasto el resto del resto del resto, es decir, muy poco, es por eso que me tardo tanto en desarrollar una tipografía. Trato de adelantar mis trabajos de la universidad para ganar tiempo. Con el diseño tipográfico constantemente estoy saltando entre tipografías para, después de un bloqueo, retomar el trabajo con la mente más oxigenada y con más ganas, así evito perder tiempo.

¿Cómo le ha ido estudiando diseño industrial en Medellín?

SR: Bien, pero a veces me gustaría que hubiese un mejor entendimiento de la carrera. Las dificultades se dan cuando uno se enfrenta a las ideas que tiene la gente sobre el diseño al considerarlo algo light, y que sólo resuelve los problemas superficialmente. Sin embargo creo que en Colombia hay un terreno abonado para el diseño industrial y parte de su explotación está en lo que hagamos nosotros para quitarnos la mala fama.

¿Qué consejos le daría a alguien que desee comenzar a diseñar tipografías?

SR: Primero recomiendo que lo hagan sin importar el tipo de motivación, diseñar tipografía es un juego de ingenio que estimula la creatividad y a desarrollar la capacidad visual (suena a carreta de vendedor de televentas, (pero lo digo en serio), a través del diseño tipográfico he aprendido principios que se pueden aplicar al diseño de otras cosas, a la vez que me ha hecho mucho más observador.

Que sea muy exigente, y si se enamora de su trabajo, que no deje que el enamoramiento ciegue su juicio. Sin embargo no debe perder la paciencia en el constante proceso de estar corrigiendo y evaluando, creo que a todos nos pasa que nos sentimos bloqueados o caminando en círculos tratando de solucionar un caracter, lo más recomendable es abandonar el proyecto por un tiempo largo (un lujo, yo sé) y dejar que la mente se despeje.

¿Algo más que quiera agregar a esta entrevista?

SR: Agradezco que me hayan tenido en cuenta para participar a pesar de tener apenas un trabajo completamente terminado, espero que compartir mis ideas haya sido de ayuda.

John Vargas | johnvargasbeltran.com


A John Vargas Beltrán, pionero del diseño tipográfico digital en Colombia, lo conocí en los albores de la ADGCO. Desde la Bogotá de 2004, ADGCO nos mueve a encontrarnos, unirnos y respaldarnos primero como personas y luego como DGs profesionales (independientes o empleados)

ADGCO me permitió conocer de cerca verdaderos apasionados de la tipografía como John Vargas, uno de los más juiciosos DGs que conozco. Entre sus pasiones al lado del diseño tipográfico está la de coleccionar acetatos de salsa de los 70′s, escribir relatos humorísticos, investigar sobre culturas aborígenes colombianas, literatura universal, caligrafía y lettering.


John Nació en Bogotá en 1974. Su interés por las letras comenzó en el taller de avisos luminosos propiedad de uno de sus tíos. Un día uno de los dibujantes no cumplió con su labor y su tío le pidió que le ayudara con dicho trabajo. Durante la época de vacaciones John aceptó remplazar al dibujante, obteniendo su primer acercamiento al dibujo de letras para pancartas (hechas de modo rudimentario, no en screen), y también dibujando plantillas para letreros publicitarios luminosos.

Estudió DG en la Universidad Nacional de Colombia de Bogotá 1993-1997. Co-fundador de: adgcolombia.org y tipografico.org. En 2005 su tipografía Dulcinea ganó mención en la convocatoria; Tipo-Q en España. Su primera fuente Muisca Sans la inició en la UN en 1997, y actualmente desarrolla su website. Desde su paso por la UN es reconocido por su habilidad caligráfica y su obsesión por la tipografía. A parte de su saber tipográfico su experiencia laboral abarca: DG publicitario y Docencia. John es uno de los primeros cinco colombianos que hoy estudian en la especialización en Diseño de Tipografía (CDT) Buenos Aires, Argentina.

1. Cuéntenos sobre su primera fuente, ¿qué lo motivó, cómo comenzó a diseñarla y como fué el proceso de trabajo que siguió?





JVB: Muisca Sans fue mi primera tipografía. La desarrollé para mi trabajo de grado, y la hice basado en la obra del maestro Antonio Grass, un artista plástico que llevó y rescató figuras precolombinas dándoles una expresión más geométrica y simplificada.

Muisca Sans surge de la necesidad de hacer una fuente tipográfica que exprese colombianidad / raíces indígenas, el término de identidad nacional está pésimamente planteado. No existe criterio de identidad nacional. Tomando diversas formas gráficas de nuestros antepasados indígenas finalmente me basé desde las espirales cuadradas y los rombos – figuras que se replican muchas veces en pueblos aborígenes a lo largo de Latinoamérica – y la labor demandó más de 6 meses de árduo trabajo, desde la investigación, la concepción y posterior desarrollo.

¿2. David Consuegra fué uno de sus principales maestros en la UN?

JVB: Sí, tuve la oportunidad de ser alumno de una asignatura llamada Dibujo Gráfico, y esa fue la última ocasión que ejerció como docente en la UN antes de su retiro definitivo. Fue sin duda un gran privilegio.

3. ¿Algún aporte interesante que pueda contarnos?
JVB: Del maestro Consuegra, quien falleció hace algunos años, en verdad recibí algunas breves acotaciones e indicaciones, recomendaba usar las palabras Iliarco, Barranquilla como prueba o test para las fuentes, mas no sugirió pangramas más largos. Una anécdota, David Consuegra no aceptó mi petición de ser mi director de trabajo de grado de manera tajante.

4. ¿Cuántas fuentes ha diseñado usted desde 1997?
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JVB: Bueno, ya nombré Muisca Sans, mi primera fuente. Ese mismo año, surge una segunda tipografía, Macondo. Esta fuente fué por pedido y en colaboración para el trabajo de grado de Andrés Marquínez quien presentó un juego de cartas de tarot inspirado en los personajes de Macondo, de la emblemática obra de García Márquez, Cien años de Soledad. Macondo surgió de una base netamente caligráfica y posteriormente se adaptó a un proceso forzado de geometrización. Funcionó bien como fuente en textos cortos pero espero más adelante retomar este proyecto, reeditarlo y proponer nuevas variables en forma, estilo, color e inclinación.

Mi tercera fuente la hice un año después en mi primer trabajo profesional como DG de planta. Requerían de imagen corporativa y de allí surgió Conectiva Medium




dicha fuente que por el momento se desarrolló en apenas 2 variables, normal e itálica. Conectiva es una tipografía de titulación, implica tecnología y su personalidad es esa.


En el 2005, hubo la convocatoria por parte del Centro de Diseño de Castilla – La Mancha, para la creación de una fuente tipográfica para El Quijote, conmemorando sus 400 años; la convocatoria llamada Tipo-Q.

Participé con Dulcinea Serif, una familia tipográfica con 4 variables, de peso y de inclinación y siendo una convocatoria abierta al mundo hispanohablante y ante la premura de tiempos de desarrollo, mi trabajo fue reconocido dentro de los 10 mejores.

Dulcinea Serif es una familia fuente que reune rasgos de unciales, romanas y de fantasía. Es esta una de las fuentes más evolucionadas que he desarrollado pero igual, merece ser reeditada más adelante.

Al plano del diseño de fuentes, también he estado llevando al plano digital esas primeras aproximaciones e intentos de dibujo tipográfico en una fuente llamada Robertus (en memoria y homenaje a mi tío, el del taller de avisos quien ya falleció). Está en proceso de desarrollo una versión grotesca para Macondo




y el año anterior diseñé Tangena Glorieta, una fuente bastante geométrica, inspirada en los años 30′s que aún se encuentra en desarrollo. Muy seguramente desde el posgrado habrá que diseñar una fuente. El curso del año dará su veredicto. También surgieron otros proyectos de menos trascendencia como Mia Lettera, Bachata, Ofertiva y Cartuccio en el transcurso de los últimos 8 años.



5. Por cuestiones de trabajo en 2005 usted estuvo unos días en Buenos Aires. Y aprovecho la oportunidad para charlar personalmente con Rubén Fontana. ¿Dicha charla Influyó en su decisión de irse a estudiar a la argentina?


JVB: En 2005 viajé dos veces a la Argentina por cuenta de tomar cursos de creatividad para extranjeros y allí, el primer viaje tuve la grata oportunidad de entrevistarme con Rubén Fontana – mi mentor – que de antemano conoció todo mi trabajo de manera inédita.

En ese viaje aproveché la oportunidad de hacerme a una buena bibliografía, y de paso me entero que en su momento hubo una asignatura para los estudiantes de Diseño Gráfico en la UBA llamada Cátedra Fontana, documentada en el libro Pensamiento Tipográfico, donde hay un elocuente y evidente proceso de instrucción hacia el diseño de fuentes.

Quedé con la inquietud a muy largo plazo de estudiar algo referente al Diseño Tipográfico, en ese entonces no existía el posgrado y le planteé a él si en un futuro eso era viable. Su recomendación hace 4 años, que fuera siguiendo el ejemplo de grandes tipógrafos, no tanto copiándolos, emulándolos en su evolución y desarrollo. Me motivó venir a cursar CDT en la UBA dadas las circunstancias personales, laborales y profesionales por las que estaba atravesando 4 años después y porque ese sueño estaba pospuesto desde hace más de una década. Lo mismo que mis proyectos tipográficos se dilataron en el tiempo. Y es que lo máximo sería cursar en Reading pero prácticamente al bolsillo es casi que imposible, ahora o nunca.

6. ¿Cómo ha sido su experiencia estudiando en la Argentina?
JVB: Bueno, la experiencia de estudiar en la UBA es toda una novedad, gusto y experiencia gratificante. Encuentro un altísimo nivel académico, accesibilidad y cercanía a los docentes y camaradería y amistad entre los 28 que estamos cursando el posgrado. No me arrepiento en lo absoluto del paso que he decidido dar, renunciando a prácticamente todo lo que tenía asegurado en Colombia hasta la presente. Hay una gran calidad humana desde el director de la carrera de posgrado, cada uno de los docentes y también de los mismos compañeros de estudio.

7. ¿Podría describirnos un día común en el CDT?
JVB: El horario del posgrado es apenas de dos sesiones semanales, los jueves en la noche de 19:30 a 22:30 h. y los sábados de 9 a 14 h. Las clases han sido desde la parte teórica a modo de conferencia y también de tipo taller. Particularmente las de tipo taller han sido las de Dibujo Analítico (con Rubén Fontana – Director del posgrado), Digitalización (Eduardo Tunni y Darío Muhafara) y Caligrafía (Bettina Naab y Ma. Eugenia Roballos) en donde a modo de charla conferencia dan las bases teóricas y posteriormente la ejecución.

En la actualidad estoy viendo dos asignaturas cerrando el primero de 4 módulos, Digitalización (Tunni y Muhafara) y Tipografía e interpretación (Carlos Carpintero), esta última un acercamiento a la parte teórica de la Semiótica. Hubo también dos seminarios a modo electivo, Simbología indígena de la Argentina, Docente: Alejandro Fiadone y el otro, Historia, teoría y crítica en torno a diseño, dictado por la socióloga Verónica Devalle. Ambos muy interesantes.

8. ¿Cómo coordina su tiempo para sacar adelante todos sus proyectos?
JVB: Por el momento me encuentro con bastante tiempo libre disponible para investigación, lectura, aprendizaje y estudio. No me encuentro trabajando, a menos que salga eventuales trabajos de freelance. Muy seguramente una vez finalice el posgrado, retomaré la mayoría de los proyectos de mi autoría para ser replanteados, ajustados y mejorados de acuerdo a los conocimientos recibidos desde este posgrado. La meta, finales de 2010 o si antes lo permite, comercializar todas mis fuentes. Por recomendación precisamente de varios quienes estamos en esta aventura, tomé la determinación de no hacer los replanteos pertinentes a los proyectos iniciados, creo más conveniente primero hacerme al conocimiento y luego vendrá la práctica.

9. ¿Cómo le ha ido viviendo en Argentina?
JVB: A pesar de un mismo idioma, siendo aún parte latinoamericana, la brecha cultural y de costumbres es enorme. Desde la parte social en cuanto a los amigos con los que me he relacionado, hasta con las cuestiones cotidianas como la comida y la vivienda. Si bien la educación acá es un factor por el cual muchos colombianos hemos emigrado acá, la manutención y vivienda pueden salir costosos si no se cuenta con la suerte de ubicarse en una buena parte. Los arriendos, sobretodo tratándose a extranjeros son muy caros. Comer afuera igual. Obligado para mantenerse económicamente, hacer su debido mercado y cocinar por su cuenta. He sobrellevado unos cuantos cuadros de estrés reflejados en algunos problemas de salud pero es precisamente el choque brusco del adaptarse uno por su cuenta. Renunciando a los seres queridos al lado de uno, a la familia y a las comodidades del hogar si no se tiene la mentalidad puede llegar a ser difícil. Esta experiencia es también determinante como madurez a nivel personal, espiritual y afectivo. Y en cuanto al vivir en esta ciudad, en verdad que me encuentro muy amañado y me doy por bien atendido.

10. ¿Qué tal le ha ido con sus compañeros de clase?
JVB: Iniciamos 30 personas pero 2 han desertado por tema de problemas personales, hay bastante unión, amistad y camaradería. Nos hemos constituido prácticamente como casi una hermandad. No solo desde el ámbito académico, también hemos departido unas cuantas ocasiones la gastronomía porteña.

11. ¿De que países provienen sus compañeros?
JVB: Hay una chilena, una brasileña, un venezolano, un uruguayo y la mayor representación extranjera es precisamente colombiana. Hay inclusive argentinos que vienen del interior.

12. ¿Cuantos colombianos hay estudiando con usted?
JVB: Somos 5 colombianos contándome, otras tres compañeras de Bogotá y el otro colombiano que viene de Pasto:
- Angélica Díaz
- Viviana Monsalve
- Maria Mercedes Hernández
- Mauricio Jurado Ch.

13. ¿Qué consejos le daría a quienes quieran irse a estudiar al CDT?
JVB: Argentina ya se volvió un país caro para vivir. Las épocas de viajar muy económico y disfrutar a lo ancho, ya pasaron. Pensando en una larga estadía, es clave que planeen venir con un suficiente colchón financiero para subsistir, incluso, la parte laboral acá está muy complicada. Apenas he podido efectuar un solo freelance en lo que llevo desde marzo y para nada recomiendo venir a trabajar de planta porque ¿a qué horas dedica tiempo para estudiar? Aún así, parece que los tiempos de trabajo full time son más suaves frente a la labor allá en Colombia pero acudo a la experiencia dado que hace 6 años hice un posgrado y a la par trabajé en agencia, ambas labores fueron bastante agotadoras y del posgrado poco pude sacar provecho. Deben hacerse a un equipo portátil ojalá con el Fontlab previamente instalado.

14. ¿Cuando regresa a Bogotá?
JVB: Tengo boleto de regreso para inicio del 2010 pero muy seguramente tendré que posponer y cambiar esa fecha. Me dicen que una vez termine materias, al menos medio año se gasta uno en el desarrollo de la tesina. Por lo pronto digo que mi fecha de regreso es incierta. En un año puede ocurrir cualquier cosa.

Manuel Corradine | Corradine Fonts

Manuel Corradine es un diseñador, calígrafo y tipógrafo Bogotano con más de 15 años de experiencia laboral en diversas áreas, principalmente en la elaboración de papel hecho a mano, diseño de productos, diseño de empaques, diagramación y caligrafía. Graduado como Diseñador Gráfico en 1996 de la Universidad Nacional de Colombia y como Administrador de Empresas en 2004 de la Universidad Piloto de Colombia, hoy en día divide su tiempo entre el diseño de fuentes tipográficas y la dirección de su empresa: Casa papelera El Cedro. En 2007 inicia su propia fundición: Corradine Fonts con el fin de comercializar sus propias tipografías, siendo esta una de las primeras fundiciones tipográficas digitales fundadas en Colombia.

1. ¿Por qué decidió ser diseñador gráfico? ¿Podría contarnos sobre sus estudios de DG en la Universidad Nacional de Colombia de Bogotá?

MC: Soy el menor de 8 hermanos y prácticamente todos tienen intereses distintos, sin embargo siempre admiré mucho cómo dibujaba mi hermano Santiago. Cuando era pequeño tenía también ciertas habilidades para el dibujo, sobre todo copiando imágenes, así que por supuesto copiaba los dibujos de mi hermano (6 años mayor) y no me quedaban nada mal; cuando él decidió estudiar Diseño Gráfico yo pensé que para no estudiar lo mismo debía buscar una alternativa pero siempre me ví en problemas para escoger algo distinto, finalmente decidí que no importaba y cuando me presenté a la Nacional Santiago ya estaba en 6º Semestre (era un poco vago). En realidad él me ayudó mucho durante la carrera ya que nos fuimos a vivir juntos en una casa que era de mi abuela en el barrio La Soledad cerca de la universidad. Seguir los pasos de mi hermano fue un poco incómodo pues todos saben lo que le dicen a uno los profesores “ah, otro Corradine”, en fin lo valoran a uno por lo que hizo otro previamente. Estudiando fui muy “dedicado”, cosa que lamento un poco pues casi no tuve vida social, sin embargo creo que disfruté mucho mi época de estudios de DG. Al graduarse mi hermano fundó un taller de elaboración de papel artesanal e impresión tipográfica en la casa donde vivíamos llamado “Ars Nigra” (en latín: Arte Negro) y por supuesto me vinculé como auxiliar en mis tiempos libres. En un principio no recibía sueldo pero aprendía muchas cosas útiles para la carrera y tenía materiales gratuitos que empleaba en mis trabajos de la universidad.

2. ¿Quién le inculcó el oficio de la caligrafía? ¿Cómo fueron sus inicios como calígrafo?

MC: Cuando comencé a trabajar en Ars Nigra, hacia el año 1995, hacíamos papel reciclado y prestábamos servicios de impresión aprovechando que nadie sabía cómo emplear ese tipo de papel. Entonces llegó un cliente que quería que le elaboráramos unas tarjetas de invitación para su matrimonio pero eso incluía hacer el papel, imprimirlo, sellarlo con lacre y por si fuera poco marcar los nombres de los destinatarios con una letra que pareciese hecha por un escriba. Ninguno sabía como hacer la letra pero yo había estado practicando un poco por pura curiosidad para ver como funcionaban unas plumas que le habían regalado a mi hermano, entonces le mostré al cliente esas pruebas y le gustaron mucho, y pese a saber que yo no era un experto me delegó la labor. Tuve que practicar muchísimo para poder comenzar y además tuvimos la precaución de imprimir gran cantidad de excedente para reemplazar las tarjetas que se me dañaran, finalmente el cliente quedó muy satisfecho. Básicamente no tuve un maestro ni tomé ningún curso, solo con la práctica y mi buen ojo para el dibujo aprendí esta técnica que ma ha servido como sustento la mayor parte de mi vida laboral.

3. ¿Siendo caligráfo y tipógrafo valió la pena estudiar administración de empresas?

MC: Realmente no era tipógrafo aún cuando estudié Administración, y la caligrafía era parte de mi trabajo diario pero no me generaba muy buenos ingresos. Con mi hermano queríamos hacer progresar el taller y no sabíamos cómo hacerlo, queríamos exportar papel, abrir mercados, en fin teníamos muchos sueños pero no sabíamos cuál era el método para manejar eficazmente los negocios; fue entonces cuando decidí estudiar por las noches. Con el paso de los semestres descubrí que realmente era bueno para la Administración incluso en áreas que nunca había pensado como la matemática y la economía, pero a su vez entendí que los negocios se dirigen mejor con el sentido común que con la teoría administrativa. No digo que no valió la pena pero creo que uno mismo puede encontrar el camino hacia el éxito y que los estudios son solo un “ambiente” o marco en el cual uno busca lo que le interesa. Hoy en día aprovecho muchos principios de la administración para mis actividades diarias pero se que el diseño es realmente lo que me “mueve el piso”.

4. ¿En su día a día laboral: Como es el proceso de trabajo que sigue como calígrafo?

MC: Actualmente tengo poco trabajo como calígrafo, ya que en mi empresa tengo contratada una persona que realiza la mayor parte de esa labor, pero cuando tengo que “marcar” (o rotular) tarjetas simplemente me siento a trabajar siguiendo la lista que me suministra el cliente y voy marcando una a una las tarjetas. Generalmente son trabajos que oscilan entre 50 y 200 tarjetas. Mi ritmo es de casi 40 tarjetas en una hora según el estilo de letra a emplear, y hablando de letras de ahí es donde viene mi interés por la tipografía: Cuando debo marcar unas tarjetas, estas vienen impresas en determinado estilo tipográfico y la marcación debe (preferiblemente) coincidir en color y estilo con la letra impresa así que tengo que imitarla en caligrafía. Durante años he tenido que marcar en muchos estilos diferentes pero casi siempre utilizo entre 6 y 10 alfabetos básicos que modifico según la necesidad.

Hacer caligrafía no es precisamente escribir sino más bien dibujar letras pero con la práctica se hace tan fácil como la misma escritura. Realmente lo que cuenta es saber utilizar la herramienta y concentrarse mucho para no cometer errores.

5. ¿En su día a día laboral: Como es el proceso de trabajo que sigue como tipógrafo?

MC: Desde la universidad me ha gustado siempre llevar conmigo un cuaderno donde pueda “divagar gráficamente” en los momentos de ocio así que he llenado cuadernos y cuadernos con ideas sueltas que con el paso de los años se han concentrado en alfabetos tipográficos. Desde que comencé con la idea de Corradine Fons he llenado unos 4 o 5 cuadernos con múltiples ideas y bocetos que me han servido de base para algunas de las fuentes que he diseñado, en realidad son dibujos de muy mala calidad pero el computador hace “maravillas” a la hora de perfeccionar un boceto, ahí lo que cuenta es el concepto. En ocasiones tomo hijas carta en blanco y empiezo a dibujar las letras una a una hasta completar el juego de caracteres mínimo y anunque muchas veces no termino la letra me sirve de “experiencia” para encntrar nuevas formas y estilos. Soy una persona bastante desorganizada o mejor, tengo “mi propio orden” por lo tanto empiezo una cosa y no la termino de inmediato, por ejemplo hace unos días terminé una fuente que había empezado a diseñar en 2007 y así tengo muchas inconclusas que esperan su momento para salir al aire pues otras tantas se han adelantado.

La mayor parte de mi trabajo como tipógrafo realmente la paso en mi computador personal (el cual pude adquirir únicamente hasta este año) incluso he diseñado fuentes que nunca vieron una hoja de papel. El computador me apasiona, me posee!, y tanto afecta mi trabajo que a veces hago caligrafía a través de él utilizando una tableta digitalizadora. Como calígrafo-tipógrafo pienso que debe haber un equilibrio entre el uso de las herramientas físicas y las virtuales para obtener los mejores resultados.

6. ¿Cómo hace para coordinar su tiempo entre familia, caligrafía y tipografía y que todos sus proyectos salgan adelante?

MC: Cuando comencé a investigar y experimentar con la tipografía y la digitalización de fuentes trabajaba muchísimo en mi empresa y no me quedaba un solo momento en el día, por lo tanto tuve que sacrificar parte de mi vida familiar en las horas de la noche incluso levantándome horas antes en la madrugada para avanzar paso a paso en mis proyectos. Solo cuando comencé a ver algún beneficio económico después de más de un año de esfuerzos mi familia vió con buenos ojos la actividad tipográfica. Luego contraté un calígrafo amateur al cual entrené un poco para que me reemplazara en mi propia empresa y así poder dedicarle tiempo al diseño de nuevas letras. Hoy en día casi no trabajo en la casa y divido en 2 vel tiepo laborado en la empresa pero tuve que hacer realmente muchos sacrificios para poder darle la vuelta a mi estilo de vida.

7. ¿Cúal es su clave para conseguir clientes que paguen por su trabajo caligráfico y tipográfico?

MC: Me considero bastante dedicado y perfecionista (diferente de perfecto) por lo tanto ofrezco un trabajo de calidad (la mejor que puedo dar). No me gustan las cosas hechas a la carrera ni de manera “chambona” así que pienso que los clientes perciben el trabajo de un profesional y no de alguien que quiere impresionar. El precio cuenta mucho, debe ser cómodo para el cliente y estar dentro de los parámetros que el mismo mercado impone, debe ser bajo si lo que uno hace se parece mucho a lo que hacen los demás y alto en la medida en que sea más exclusivo y difícil de imitar. Igualmente para vender hay que mostrar así que entre más se de uno a conocer y mayor publicidad haga mejores resultados se van a obtener.

8. ¿Por qué su empresa se llama Casa Papelera El Cedro?

MC: El objetivo inicial de la empresa cuando la constituí con mi socia (y cuñada) Nancy Vargas era fabricar papel hecho a mano por lo tanto buscamos que en el nombre dijera que en esa casa se hacía papel. El nombre “El Cedro” tiene dos connotaciones: La primera, siempre me ha gustado la naturaleza y quería mostrar el lado ecológico con el nombre de un árbol que podíamos estar salvando al procesar papel de “segunda mano”; y la segunda, porque ambos habíamos crecido en el barrio “Cedritos” de la ciudad de Bogotá.

9. Tengo entendido que en la Casa Papelera El Cedro hay una máquina de tipos móviles para imprimir tarjetas. ¿Todavía funciona? Cuéntenos acerca de la tecnología de esa máquina.

MC: La industria gráfica se ha basado en varias tecnologías desde el invento de la imprenta por Guttenberg desechándolas a medida que incursiona en técnicas más eficientes y precisas. Hacia el año 1993 en el taller Ars Nigra mi hermano Santiago adquirió una máquina “tarjetera” de tamaño 1/8 recién fabricada por Industrias Humbarj que en aquel tiempo fabricaba maquinaria para artes gráficas. En realidad este tipo de máquinas ya casi no se conseguían pero para poder imprimir sobre la superficie irregular del papel hecho a mano se requería una técnica que aplicara uniformemente la tinta. Antes de comprarla, mi hermano hizo pruebas con el papel en máquinas litográficas y pese a ser buenos los resultados los dueños de las imprentas no querían aceptar imprimir sobre ese papel pues decían que dañaba la mantilla de las máquinas y que se dañaba demasiado, entoces buscó la posibilidad de comprar una máquina litográfica pero además de ser muy costosa nadie daba un peso por que se pudiera imprimir con calidad en el papel que él fabricaba utilizando esa técnica; así que se decidió a comprar una máquina que pese a ser una tecnología ya decadente le permitía cumplir sus objetivos. Cuando fundé mi empresa tuve que comprar otra máquina semejante para poder imprimir pero esta vez compré una máquina de segunda que ni siquiera tiene marca.

Esta máquina tarjetera “puede” funcionar con tipos móviles pero nunca los empleamos ya que existían métodos más eficientes y las fuentes tipográficas eran costosas y debía contarse con juegos de cada tamaño 10, 12, 14, 18, 24, 36 puntos (no estoy seguro de la escala completa). El mecanismo es totalmente manual y requere bajar una palanca con la mano izquierda mientras con la derecha se acomoda el papel, además hay que imprimir hoja por hoja y es un proceso bastante demorado, en cada bajada el molde (letras en altorrelieve e invertidas, es decir que se lee como en un espejo) recibe la tinta de unos rodillos y al cerrarse la máquina se transfiere la tinta al papel por presión. En un principio, en Ars Nigra utilizamos “lingotes” fabricados en máquinas “Ludlow” y “Linotipe” que eran lo más parecido a tipos móviles: eran barras de plomo fundidas con frases completas hasta de 12 cm. de longitud las cuales se acomodaban en la máquina para conformar textos largos. Estos lingotes los mandábamos a elaborar escogiendo el tipo de letra entre aproximadamente 20 estilos principalmente romanos, egipcios, palo seco, góticos y plumillas. Se podía también imprimir imágenes utilizando “clisés” que son unas placas metálicas de Zinc grabadas con ácido y que se colocaban sobre una tabla de tríplex de 2 cm. de espesor para instalarse en la máquina. Posteriormente gracias a la maravilla del computador y la posibilidad de emplear una mayor cantidad de fuentes tipográficas decidimos imprimir solo mediante clisés ya que podíamos suministrar un arte impreso de porciones de texto aún más extensas que generalmente constaban de uno o dos párrafos, así si se tenía que imprimir un plegable pequeño de tres cuerpos había que hacer más o menos 6 impresiones diferentes pero los textos ya venían diseñados desde el computador.

Cuando comencé en El Cedro, en el año 2002, esta era la técnica utilizada pero pocos al año siguiente incursionamos en la litografía con una máquina igualmente rudimentaria para la época pero que comprobó que si se puede imprimir sobre papel hecho a mano con excelente calidad empleando la litografía. Hoy en día contamos con 3 máguinas litográficas hasta tamaño 1/4 y la tipografía se utiliza sólamente para elaborar altorrelieves.

10. ¿En diseño cómo convence al cliente que la idea presentada es la correcta?

MC: Bueno no necesariamente se convence a la primera propuesta, generalmente se discute con él lo que se quiere lograr y se compara con algo que ya se haya hecho previamente, por otra parte casi siempre el cliente le da a uno la idea concreta de lo que quiere. Cuando se le muestra la propuesta generalmente es para hacerle ajustes aunque a veces hay que tomar una nueva idea y volver a comenzar. El cliente generalmente lo busca (y lo contrata) a uno porque le llama la atención la forma en que uno trabaja o el estilo que maneja así que seguramente le va a gustar el resultado, además no olvidemos que la labor del diseño no es igual producto terminado pues precisamente hay que contar con la aprobación del cliente sobre los bocetos más o menos terminados para proceder a la finalización del proyecto.

11. ¿La pasión es tan importante como la experiencia a la hora de diseñar?

MC: Siempre he sido muy apasionado a la hora de diseñar pero indudablemente la experiencia de los años me ha permitido ser más sensato y concreto en los diseños. Creo que nadie nace aprendido ni con experiencia así que todos debemos aprender de la vida diaria para no volver a cometer los errores del pasado. Hasta los más expertos tienen problemas y deben buscar cómo solucionarlos.

12. Sus tipografías son adquiridas por distintas personas en todo el mundo. ¿En Latinoamérica le han comprado fuentes?

MC: El mercado de fuentes tipográficas se mueve más en países que algunos llaman “desarrollados” como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda y Australia, sin embargo la globalización ha hecho que países más cercanos a nosotros comiencen a consumir este tipo de productos.

Mis fuentes han sido compradas es escasas ocasiones en latinoamérica pero he tenido clientes en Brasil, Argentina, Chile, Venezuela, México e incluso un cliente en nuestro país en la ciudad de Armenia. El internet rompe todo tipo de barreras.

13. Sensual, Zape, Antrax , Hu Kou, Masato , Mucura, Prissa, etc ¿Podría comentarnos sobre sus tipografías? ¿Cuantas fuentes comercializa con su fundición?

MC: Comencé en 2007 con la fuente Alambre, trabajando durante casi 3 meses mientras aprendía todos los detalles de generar correctamente el archivo true type, sin embargo no la terminé sino hasta hace unos días prácticamente 2 años después. En un principio quería hacer fuentes caligráficas y manuscritas pero me parecía muy difícil su realización por lo cual comencé con fuentes muy geométricas como Hexagona Digital (construida a partir de hexagonos) y Neogot(una fuente gótica moderna con terminaciones redondeadas). Poco a poco fuí encontrando el camino hacia las manuscritas con Garabata y Kidwriting (una fuente infantil con fuentes de dingbats complementarias). Muchas de las primeras fuentes fueron en gran parte experimentales sobre todo en la forma de producirlas ya que el método para desarrollarlas no ha sido siempre el mismo, además siempre empleo distintas herramientas para dibujarlas ya sea a nivel analógico (plumas, pinceles, lápiz, marcador, etc.) o digital (tableta digitalizadora, pinceles digitales, efectos, etc.).

Las últimas fuentes que he diseñado son más estructuradas y ya no le temo a lo caligráfico como es el caso de Sensual que es una fuente de la cual me siento muy orgulloso y que considero de gran belleza.

En 2 años he producido más de 30 familias tipográficas (algunas con más de 10 estilos y otras con uno solo a las que llamo “sencillos”); en total he generado más de 140 archivos contando las variaciones de cada familia.

14. ¿En que proyectos tipográficos se encuentra trabajando actualmente?

MC: Tengo en marcha varios proyectos simultáneamente, cada uno de ellos con un objetivo diferente. Entre los que considero más importantes están: “El Cedro”, una familia tipográfica basada en el logotipo de mi empresa (Fuente de estilo inciso para textos y títulos); “Cocada”, una fuente inspirada en el logotipo de Coca-Cola (puede sonar trillado pero es un gran reto); y “Vivencia”; una versión personal de la letra Vivaldi.

Trabajar sobre algo ya existente me parece un buen camino para renovar o perfeccionar desde mi propia óptica elementos que podrían considerarse incompletos, además de adquirir la experiencia requerida cuando se trate de diseñar algo totalmente personal.

15. ¿Qué consejos le daría a quienes quieren dedicar su vida a ser diseñadores, calígrafos y tipógrafos?

MC: La curiosidad, la experimentación y la práctica son tres elementos que no pueden faltar en un buen diseñador, pero no sirven de nada sin persistencia que para mí es la más grande virtud de quien desea conseguir algo en la vida.

Como consejos adicionales podría mencionar que lean mucho, compartan con sus pares (así no sean expertos), y sobre todo arriésguense (nunca se sabe si se puede conseguir algo hasta que no se haya intentado realmente).

Ahora bien, estas disciplinas son indicadas solamente para personas que tengan vena artística, si no lo disfrutan mejor no lo hagan… La felicidad se consigue solamente cuando haces lo que realmente te gusta.

16. ¿Algo más que quiera agregar a esta entrevista?

MC: Sí. Aprovecho esta ocasión para comentar que estoy dispuesto a colaborar con quienes apenas están comenzando o simplemente están considerando dedicarse al diseño, la tipografía o la caligrafía. Espero que algo de mi experiencia pueda serles útil.