facebook.com/tipograficoadgco

Manuel Corradine | Corradine Fonts

Manuel Corradine es un diseñador, calígrafo y tipógrafo Bogotano con más de 15 años de experiencia laboral en diversas áreas, principalmente en la elaboración de papel hecho a mano, diseño de productos, diseño de empaques, diagramación y caligrafía. Graduado como Diseñador Gráfico en 1996 de la Universidad Nacional de Colombia y como Administrador de Empresas en 2004 de la Universidad Piloto de Colombia, hoy en día divide su tiempo entre el diseño de fuentes tipográficas y la dirección de su empresa: Casa papelera El Cedro. En 2007 inicia su propia fundición: Corradine Fonts con el fin de comercializar sus propias tipografías, siendo esta una de las primeras fundiciones tipográficas digitales fundadas en Colombia.

1. ¿Por qué decidió ser diseñador gráfico? ¿Podría contarnos sobre sus estudios de DG en la Universidad Nacional de Colombia de Bogotá?

MC: Soy el menor de 8 hermanos y prácticamente todos tienen intereses distintos, sin embargo siempre admiré mucho cómo dibujaba mi hermano Santiago. Cuando era pequeño tenía también ciertas habilidades para el dibujo, sobre todo copiando imágenes, así que por supuesto copiaba los dibujos de mi hermano (6 años mayor) y no me quedaban nada mal; cuando él decidió estudiar Diseño Gráfico yo pensé que para no estudiar lo mismo debía buscar una alternativa pero siempre me ví en problemas para escoger algo distinto, finalmente decidí que no importaba y cuando me presenté a la Nacional Santiago ya estaba en 6º Semestre (era un poco vago). En realidad él me ayudó mucho durante la carrera ya que nos fuimos a vivir juntos en una casa que era de mi abuela en el barrio La Soledad cerca de la universidad. Seguir los pasos de mi hermano fue un poco incómodo pues todos saben lo que le dicen a uno los profesores “ah, otro Corradine”, en fin lo valoran a uno por lo que hizo otro previamente. Estudiando fui muy “dedicado”, cosa que lamento un poco pues casi no tuve vida social, sin embargo creo que disfruté mucho mi época de estudios de DG. Al graduarse mi hermano fundó un taller de elaboración de papel artesanal e impresión tipográfica en la casa donde vivíamos llamado “Ars Nigra” (en latín: Arte Negro) y por supuesto me vinculé como auxiliar en mis tiempos libres. En un principio no recibía sueldo pero aprendía muchas cosas útiles para la carrera y tenía materiales gratuitos que empleaba en mis trabajos de la universidad.

2. ¿Quién le inculcó el oficio de la caligrafía? ¿Cómo fueron sus inicios como calígrafo?

MC: Cuando comencé a trabajar en Ars Nigra, hacia el año 1995, hacíamos papel reciclado y prestábamos servicios de impresión aprovechando que nadie sabía cómo emplear ese tipo de papel. Entonces llegó un cliente que quería que le elaboráramos unas tarjetas de invitación para su matrimonio pero eso incluía hacer el papel, imprimirlo, sellarlo con lacre y por si fuera poco marcar los nombres de los destinatarios con una letra que pareciese hecha por un escriba. Ninguno sabía como hacer la letra pero yo había estado practicando un poco por pura curiosidad para ver como funcionaban unas plumas que le habían regalado a mi hermano, entonces le mostré al cliente esas pruebas y le gustaron mucho, y pese a saber que yo no era un experto me delegó la labor. Tuve que practicar muchísimo para poder comenzar y además tuvimos la precaución de imprimir gran cantidad de excedente para reemplazar las tarjetas que se me dañaran, finalmente el cliente quedó muy satisfecho. Básicamente no tuve un maestro ni tomé ningún curso, solo con la práctica y mi buen ojo para el dibujo aprendí esta técnica que ma ha servido como sustento la mayor parte de mi vida laboral.

3. ¿Siendo caligráfo y tipógrafo valió la pena estudiar administración de empresas?

MC: Realmente no era tipógrafo aún cuando estudié Administración, y la caligrafía era parte de mi trabajo diario pero no me generaba muy buenos ingresos. Con mi hermano queríamos hacer progresar el taller y no sabíamos cómo hacerlo, queríamos exportar papel, abrir mercados, en fin teníamos muchos sueños pero no sabíamos cuál era el método para manejar eficazmente los negocios; fue entonces cuando decidí estudiar por las noches. Con el paso de los semestres descubrí que realmente era bueno para la Administración incluso en áreas que nunca había pensado como la matemática y la economía, pero a su vez entendí que los negocios se dirigen mejor con el sentido común que con la teoría administrativa. No digo que no valió la pena pero creo que uno mismo puede encontrar el camino hacia el éxito y que los estudios son solo un “ambiente” o marco en el cual uno busca lo que le interesa. Hoy en día aprovecho muchos principios de la administración para mis actividades diarias pero se que el diseño es realmente lo que me “mueve el piso”.

4. ¿En su día a día laboral: Como es el proceso de trabajo que sigue como calígrafo?

MC: Actualmente tengo poco trabajo como calígrafo, ya que en mi empresa tengo contratada una persona que realiza la mayor parte de esa labor, pero cuando tengo que “marcar” (o rotular) tarjetas simplemente me siento a trabajar siguiendo la lista que me suministra el cliente y voy marcando una a una las tarjetas. Generalmente son trabajos que oscilan entre 50 y 200 tarjetas. Mi ritmo es de casi 40 tarjetas en una hora según el estilo de letra a emplear, y hablando de letras de ahí es donde viene mi interés por la tipografía: Cuando debo marcar unas tarjetas, estas vienen impresas en determinado estilo tipográfico y la marcación debe (preferiblemente) coincidir en color y estilo con la letra impresa así que tengo que imitarla en caligrafía. Durante años he tenido que marcar en muchos estilos diferentes pero casi siempre utilizo entre 6 y 10 alfabetos básicos que modifico según la necesidad.

Hacer caligrafía no es precisamente escribir sino más bien dibujar letras pero con la práctica se hace tan fácil como la misma escritura. Realmente lo que cuenta es saber utilizar la herramienta y concentrarse mucho para no cometer errores.

5. ¿En su día a día laboral: Como es el proceso de trabajo que sigue como tipógrafo?

MC: Desde la universidad me ha gustado siempre llevar conmigo un cuaderno donde pueda “divagar gráficamente” en los momentos de ocio así que he llenado cuadernos y cuadernos con ideas sueltas que con el paso de los años se han concentrado en alfabetos tipográficos. Desde que comencé con la idea de Corradine Fons he llenado unos 4 o 5 cuadernos con múltiples ideas y bocetos que me han servido de base para algunas de las fuentes que he diseñado, en realidad son dibujos de muy mala calidad pero el computador hace “maravillas” a la hora de perfeccionar un boceto, ahí lo que cuenta es el concepto. En ocasiones tomo hijas carta en blanco y empiezo a dibujar las letras una a una hasta completar el juego de caracteres mínimo y anunque muchas veces no termino la letra me sirve de “experiencia” para encntrar nuevas formas y estilos. Soy una persona bastante desorganizada o mejor, tengo “mi propio orden” por lo tanto empiezo una cosa y no la termino de inmediato, por ejemplo hace unos días terminé una fuente que había empezado a diseñar en 2007 y así tengo muchas inconclusas que esperan su momento para salir al aire pues otras tantas se han adelantado.

La mayor parte de mi trabajo como tipógrafo realmente la paso en mi computador personal (el cual pude adquirir únicamente hasta este año) incluso he diseñado fuentes que nunca vieron una hoja de papel. El computador me apasiona, me posee!, y tanto afecta mi trabajo que a veces hago caligrafía a través de él utilizando una tableta digitalizadora. Como calígrafo-tipógrafo pienso que debe haber un equilibrio entre el uso de las herramientas físicas y las virtuales para obtener los mejores resultados.

6. ¿Cómo hace para coordinar su tiempo entre familia, caligrafía y tipografía y que todos sus proyectos salgan adelante?

MC: Cuando comencé a investigar y experimentar con la tipografía y la digitalización de fuentes trabajaba muchísimo en mi empresa y no me quedaba un solo momento en el día, por lo tanto tuve que sacrificar parte de mi vida familiar en las horas de la noche incluso levantándome horas antes en la madrugada para avanzar paso a paso en mis proyectos. Solo cuando comencé a ver algún beneficio económico después de más de un año de esfuerzos mi familia vió con buenos ojos la actividad tipográfica. Luego contraté un calígrafo amateur al cual entrené un poco para que me reemplazara en mi propia empresa y así poder dedicarle tiempo al diseño de nuevas letras. Hoy en día casi no trabajo en la casa y divido en 2 vel tiepo laborado en la empresa pero tuve que hacer realmente muchos sacrificios para poder darle la vuelta a mi estilo de vida.

7. ¿Cúal es su clave para conseguir clientes que paguen por su trabajo caligráfico y tipográfico?

MC: Me considero bastante dedicado y perfecionista (diferente de perfecto) por lo tanto ofrezco un trabajo de calidad (la mejor que puedo dar). No me gustan las cosas hechas a la carrera ni de manera “chambona” así que pienso que los clientes perciben el trabajo de un profesional y no de alguien que quiere impresionar. El precio cuenta mucho, debe ser cómodo para el cliente y estar dentro de los parámetros que el mismo mercado impone, debe ser bajo si lo que uno hace se parece mucho a lo que hacen los demás y alto en la medida en que sea más exclusivo y difícil de imitar. Igualmente para vender hay que mostrar así que entre más se de uno a conocer y mayor publicidad haga mejores resultados se van a obtener.

8. ¿Por qué su empresa se llama Casa Papelera El Cedro?

MC: El objetivo inicial de la empresa cuando la constituí con mi socia (y cuñada) Nancy Vargas era fabricar papel hecho a mano por lo tanto buscamos que en el nombre dijera que en esa casa se hacía papel. El nombre “El Cedro” tiene dos connotaciones: La primera, siempre me ha gustado la naturaleza y quería mostrar el lado ecológico con el nombre de un árbol que podíamos estar salvando al procesar papel de “segunda mano”; y la segunda, porque ambos habíamos crecido en el barrio “Cedritos” de la ciudad de Bogotá.

9. Tengo entendido que en la Casa Papelera El Cedro hay una máquina de tipos móviles para imprimir tarjetas. ¿Todavía funciona? Cuéntenos acerca de la tecnología de esa máquina.

MC: La industria gráfica se ha basado en varias tecnologías desde el invento de la imprenta por Guttenberg desechándolas a medida que incursiona en técnicas más eficientes y precisas. Hacia el año 1993 en el taller Ars Nigra mi hermano Santiago adquirió una máquina “tarjetera” de tamaño 1/8 recién fabricada por Industrias Humbarj que en aquel tiempo fabricaba maquinaria para artes gráficas. En realidad este tipo de máquinas ya casi no se conseguían pero para poder imprimir sobre la superficie irregular del papel hecho a mano se requería una técnica que aplicara uniformemente la tinta. Antes de comprarla, mi hermano hizo pruebas con el papel en máquinas litográficas y pese a ser buenos los resultados los dueños de las imprentas no querían aceptar imprimir sobre ese papel pues decían que dañaba la mantilla de las máquinas y que se dañaba demasiado, entoces buscó la posibilidad de comprar una máquina litográfica pero además de ser muy costosa nadie daba un peso por que se pudiera imprimir con calidad en el papel que él fabricaba utilizando esa técnica; así que se decidió a comprar una máquina que pese a ser una tecnología ya decadente le permitía cumplir sus objetivos. Cuando fundé mi empresa tuve que comprar otra máquina semejante para poder imprimir pero esta vez compré una máquina de segunda que ni siquiera tiene marca.

Esta máquina tarjetera “puede” funcionar con tipos móviles pero nunca los empleamos ya que existían métodos más eficientes y las fuentes tipográficas eran costosas y debía contarse con juegos de cada tamaño 10, 12, 14, 18, 24, 36 puntos (no estoy seguro de la escala completa). El mecanismo es totalmente manual y requere bajar una palanca con la mano izquierda mientras con la derecha se acomoda el papel, además hay que imprimir hoja por hoja y es un proceso bastante demorado, en cada bajada el molde (letras en altorrelieve e invertidas, es decir que se lee como en un espejo) recibe la tinta de unos rodillos y al cerrarse la máquina se transfiere la tinta al papel por presión. En un principio, en Ars Nigra utilizamos “lingotes” fabricados en máquinas “Ludlow” y “Linotipe” que eran lo más parecido a tipos móviles: eran barras de plomo fundidas con frases completas hasta de 12 cm. de longitud las cuales se acomodaban en la máquina para conformar textos largos. Estos lingotes los mandábamos a elaborar escogiendo el tipo de letra entre aproximadamente 20 estilos principalmente romanos, egipcios, palo seco, góticos y plumillas. Se podía también imprimir imágenes utilizando “clisés” que son unas placas metálicas de Zinc grabadas con ácido y que se colocaban sobre una tabla de tríplex de 2 cm. de espesor para instalarse en la máquina. Posteriormente gracias a la maravilla del computador y la posibilidad de emplear una mayor cantidad de fuentes tipográficas decidimos imprimir solo mediante clisés ya que podíamos suministrar un arte impreso de porciones de texto aún más extensas que generalmente constaban de uno o dos párrafos, así si se tenía que imprimir un plegable pequeño de tres cuerpos había que hacer más o menos 6 impresiones diferentes pero los textos ya venían diseñados desde el computador.

Cuando comencé en El Cedro, en el año 2002, esta era la técnica utilizada pero pocos al año siguiente incursionamos en la litografía con una máquina igualmente rudimentaria para la época pero que comprobó que si se puede imprimir sobre papel hecho a mano con excelente calidad empleando la litografía. Hoy en día contamos con 3 máguinas litográficas hasta tamaño 1/4 y la tipografía se utiliza sólamente para elaborar altorrelieves.

10. ¿En diseño cómo convence al cliente que la idea presentada es la correcta?

MC: Bueno no necesariamente se convence a la primera propuesta, generalmente se discute con él lo que se quiere lograr y se compara con algo que ya se haya hecho previamente, por otra parte casi siempre el cliente le da a uno la idea concreta de lo que quiere. Cuando se le muestra la propuesta generalmente es para hacerle ajustes aunque a veces hay que tomar una nueva idea y volver a comenzar. El cliente generalmente lo busca (y lo contrata) a uno porque le llama la atención la forma en que uno trabaja o el estilo que maneja así que seguramente le va a gustar el resultado, además no olvidemos que la labor del diseño no es igual producto terminado pues precisamente hay que contar con la aprobación del cliente sobre los bocetos más o menos terminados para proceder a la finalización del proyecto.

11. ¿La pasión es tan importante como la experiencia a la hora de diseñar?

MC: Siempre he sido muy apasionado a la hora de diseñar pero indudablemente la experiencia de los años me ha permitido ser más sensato y concreto en los diseños. Creo que nadie nace aprendido ni con experiencia así que todos debemos aprender de la vida diaria para no volver a cometer los errores del pasado. Hasta los más expertos tienen problemas y deben buscar cómo solucionarlos.

12. Sus tipografías son adquiridas por distintas personas en todo el mundo. ¿En Latinoamérica le han comprado fuentes?

MC: El mercado de fuentes tipográficas se mueve más en países que algunos llaman “desarrollados” como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda y Australia, sin embargo la globalización ha hecho que países más cercanos a nosotros comiencen a consumir este tipo de productos.

Mis fuentes han sido compradas es escasas ocasiones en latinoamérica pero he tenido clientes en Brasil, Argentina, Chile, Venezuela, México e incluso un cliente en nuestro país en la ciudad de Armenia. El internet rompe todo tipo de barreras.

13. Sensual, Zape, Antrax , Hu Kou, Masato , Mucura, Prissa, etc ¿Podría comentarnos sobre sus tipografías? ¿Cuantas fuentes comercializa con su fundición?

MC: Comencé en 2007 con la fuente Alambre, trabajando durante casi 3 meses mientras aprendía todos los detalles de generar correctamente el archivo true type, sin embargo no la terminé sino hasta hace unos días prácticamente 2 años después. En un principio quería hacer fuentes caligráficas y manuscritas pero me parecía muy difícil su realización por lo cual comencé con fuentes muy geométricas como Hexagona Digital (construida a partir de hexagonos) y Neogot(una fuente gótica moderna con terminaciones redondeadas). Poco a poco fuí encontrando el camino hacia las manuscritas con Garabata y Kidwriting (una fuente infantil con fuentes de dingbats complementarias). Muchas de las primeras fuentes fueron en gran parte experimentales sobre todo en la forma de producirlas ya que el método para desarrollarlas no ha sido siempre el mismo, además siempre empleo distintas herramientas para dibujarlas ya sea a nivel analógico (plumas, pinceles, lápiz, marcador, etc.) o digital (tableta digitalizadora, pinceles digitales, efectos, etc.).

Las últimas fuentes que he diseñado son más estructuradas y ya no le temo a lo caligráfico como es el caso de Sensual que es una fuente de la cual me siento muy orgulloso y que considero de gran belleza.

En 2 años he producido más de 30 familias tipográficas (algunas con más de 10 estilos y otras con uno solo a las que llamo “sencillos”); en total he generado más de 140 archivos contando las variaciones de cada familia.

14. ¿En que proyectos tipográficos se encuentra trabajando actualmente?

MC: Tengo en marcha varios proyectos simultáneamente, cada uno de ellos con un objetivo diferente. Entre los que considero más importantes están: “El Cedro”, una familia tipográfica basada en el logotipo de mi empresa (Fuente de estilo inciso para textos y títulos); “Cocada”, una fuente inspirada en el logotipo de Coca-Cola (puede sonar trillado pero es un gran reto); y “Vivencia”; una versión personal de la letra Vivaldi.

Trabajar sobre algo ya existente me parece un buen camino para renovar o perfeccionar desde mi propia óptica elementos que podrían considerarse incompletos, además de adquirir la experiencia requerida cuando se trate de diseñar algo totalmente personal.

15. ¿Qué consejos le daría a quienes quieren dedicar su vida a ser diseñadores, calígrafos y tipógrafos?

MC: La curiosidad, la experimentación y la práctica son tres elementos que no pueden faltar en un buen diseñador, pero no sirven de nada sin persistencia que para mí es la más grande virtud de quien desea conseguir algo en la vida.

Como consejos adicionales podría mencionar que lean mucho, compartan con sus pares (así no sean expertos), y sobre todo arriésguense (nunca se sabe si se puede conseguir algo hasta que no se haya intentado realmente).

Ahora bien, estas disciplinas son indicadas solamente para personas que tengan vena artística, si no lo disfrutan mejor no lo hagan… La felicidad se consigue solamente cuando haces lo que realmente te gusta.

16. ¿Algo más que quiera agregar a esta entrevista?

MC: Sí. Aprovecho esta ocasión para comentar que estoy dispuesto a colaborar con quienes apenas están comenzando o simplemente están considerando dedicarse al diseño, la tipografía o la caligrafía. Espero que algo de mi experiencia pueda serles útil.